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EL CÁRABU Cándida entrevista a Diego
Los animales de este bosque seguimos sin aprender nada de algunos políticos. Por lo que que ha ofrecido hoy Ignacio Diego en una entrevista en Popular TV nadie diría que los ciudadanos han podido sacar algo en claro. No sé si la responsabilidad es del líder regional del PP o de la cadena, pero ha parecido una conversación a la carta, sin una sola pregunta comprometida, que se ha quedado en tierra de nadie, entre lo personal y lo políticamente conveniente, y que ni ha beneficiado al personaje ni a la televisión que dirige Gervasio Portilla.
Ni uno solo de los asuntos de la actualidad que tienen que ver con el PP, en Cantabria o en España, se han abordado en el programa, de una media hora de duración. La gente de Prensa del partido anuncia la entrevista, lo cuelga en su web, lo dan las agencias y todos los animales se colocan frente a la TV para ver al que quieren que sea el próximo Rey León de Cantabria. Posiblemente se quedará en Scar, el malo de la selva, por lo menos en la transmisión de ideas. Hoy ninguna para lucirse -cuando lo que se pretendía era precisamente cautivar-, todo obviedades y leña sin sal al Gobierno.
No se lo creerán, pero ni uno de los asuntos siguientes se abordó: Gürtel, Bárcenas, Caja Madrid, crisis política en Castro Urdiales, fuga ’popular’ del Parlamento de Cantabria, por qué a Diego le hace falta propugnarse como candidato antes de que lo hagan los órganos de su partido, por qué el mensaje del PP no cala nítido en los ciudadanos cántabros y por qué en las últimas europeas su partido perdió unos miles de votos, en plena crisis y sin el PRC por medio, pues no se presentaba. Por cierto que, sobre Gürtel, ha dicho más Buruaga en tres palabras que Diego en un millón: "El que la haga, que la pague". Ayer lo volvió a repetir en El Avispero de la COPE, y eso la honra. Todavía su líder no ha mencionado ni siquiera algo que se acerque.
La entrevista a la carta en medios amigos debe desterrarse de la dirección de las formaciones políticas, porque ni engrandece al personaje ni mejora la audiencia de las cadenas. Una conversación a pecho descubierto, educada, con los asuntos de la actualidad más candente y comprometida, mejora a los políticos si valen para ello, si no, los entierra. En este caso, una vez más, nos hemos quedado sin saber en qué lugar habría quedado el líder del PP, que parece eludir siempre el juicio.
A cambio, Diego ha repartido reproches al Gobierno, ha asegurado que la oposición desgasta, cree que Revilla sólo busca imagen en sus apariciones televisivas y ha dicho algo curioso: Él, Diego, ni ve La noria ni Buenafuente, y, además, no le interesa participar en esos programas, hasta que le llamen, se supone. Ha confesado, acto seguido, que ve poca televisión, de la que ha destacado las "películas".
Bueno, pues le aconsejamos, desde este viejo castaño, que, antes de rodar otra vez en el Parlamento regional ’Fuga en San Rafael, que me voy a mi quel’, aclare por qué, si le interesa tan poco el medio televisivo, ha procurado estar en los últimos siete días dos veces en teles de Cantabria, teles amigas, claro: Tele Bahía y Popular TV.
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