Volver a la Portada
ABRIL
Jueves
24
2014
Portada | Cantabria | Santander | Torrelavega | Región | Nacional | Internacional | Deportes | Sucesos | Servicios | Más secciones


JOSÉ LAMADRID ÁLVAREZ

Hay que abrir El Capricho

El cierre del Capricho de Gaudí como negocio de hostelería es un eslabón más de la grave crisis económica que sufre Cantabria y España. Aquí, en nuestra tierra, por más que digan los del Gobierno regional, PRC-PSOE, que la situación está a punto de mejorar, la realidad, es que la situación está calamitosa y tenemos una región con 45.000 parados, más el subsuelo de inmigrantes sin contabilizar. Esto nos debe hacer reflexionar a todos y, especialmente, a quienes tienen la responsabilidad de gobernar esta región, pero que siempre que tienen la oportunidad demuestran su irresponsabilidad. En Comillas tenemos ahora dos casos claros: La variante y el Capricho de Gaudí.

En el caso de la variante, necesaria a todas luces, el Gobierno regional ha demostrado que es incapaz de tramitar un expediente dentro de la ley y ha evidenciado carecer del talante negociador con los propietarios de las fincas afectadas para llegar a un acuerdo que hubiera permitido hacer la variante Este de Comillas. La soberbia y la prepotencia del Gobierno, junto con su incapacidad, han conducido a una grave sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria que en las circunstancias actuales hace inviable la variante con el trazado que han pintado. Esto ha ocasionado un despilfarro económico muy importante que vamos a pagar todos los cántabros y el empecinamiento de querer recurrir la sentencia va a ocasionar muchos más gastos económicos a todos los contribuyentes y la imposibilidad, en muchos años, de que Comillas tenga variante y, repito, la variante es vital para Comillas.

En el tema del Capricho de Gaudí la sensibilidad del Gobierno regional deja mucho que desear y el consejero López Marcano se podía guardar las ironías y ponerse a trabajar para crear empleo para los 45.000 parados que tiene Cantabria. Marcano debe saber que la situación económica no está para hacer gracietas y que CANTUR tiene instalaciones de mucho menos prestigio que el Capricho de Gaudí y que suponen un alto coste económico a los ciudadanos de Cantabria mantenerlas.

Marcano y lo que representa, el Gobierno regional, deben tener mayor cuidado con las expresiones despreciativas hacia el Capricho de Gaudí y los trabajadores que sufren la situación actual y el propio empresario, que dice no haber recibido ninguna subvención del Gobierno para reformar y actualizar el edificio manteniendo su valor artístico y cultural. El Capricho se tiene que abrir al público sí o sí. Y si no, el Ejecutivo cántabro tendrá una gran deuda social y cultural, no sólo con Comillas, sino con Cantabria.

Con la situación económica de nuestro municipio: grave crisis comercial y una alta tasa de paro, no podemos permitir que lo último que nos queda, el turismo, sea castigado con el cierre al público de los principales atractivos: El Capricho de Gaudí, el Seminario (Universidad Pontificia) y el Palacio de Sobrellano. Un Gobierno que se precie tiene que ponerse a trabajar y lograr que estos tres monumentos de gran relieve nacional no estén, un día más, cerrados al público; lo demás demostraría que tanto el Gobierno regional como municipal son unos simples demagogos que hablan mucho y no solucionan nada.

José Lamadrid Álvarez, concejal de Convocatoria por Comillas


Envía esta noticia
por e-mail:




Autoscout24 (P)

 

 

 

 

• Convierte El Faro de Cantabria en tu página de inicio •

Redacción | Contacta con nosotros | Publicidad
Teléfono 695 269947

Agencia

© 2005 - 2011 EL FARO DE CANTABRIA