El Faro de Cantabria
Informando desde 2005 ...

Santander 11 de marzo de 2017 | invierno

Portada del sitio > OPINIÓN ▼ > ► Norberto García > Cataluña: sin luz al final del túnel

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: 28 de diciembre de 2016 :::

 Por Norberto García

Cataluña: sin luz al final del túnel

Pasan los meses y la rueda del devenir político sigue girando al ritmo de los acontecimientos, pero el órdago catalán sigue ahí, enrocado y vehemente y sus máximos valedores (Pujol, Mas, Puigdemont, Oriol Junqueras), pululando a su aire entre los pavoneos electorales y los paseíllos a los juzgados por sus desobediencias civiles.

A día de hoy, Cataluña y España se asoman a las puertas de un desastre de inciertas consecuencias, porque la hoja de ruta marcada por los últimos gobiernos catalanes es, además de delirante, profundamente sectaria y absolutista. Y es así. Nadie en su sano juicio democrático se le ocurriría lanzar un órdago como el que apunta hacia la nueva República de Catalunya, cuando la mitad de los ciudadanos que la habitan están manifiestamente en contra de la misma. Haciendo un esfuerzo de tolerancia se puede comprender la ilusión que esta situación despierta entre los que defienden la independencia, pero ésta no va más allá de un sentimiento, que como ocurre en muchas ocasiones, poco tiene que ver con la lógica o la razón.

El caso es que entre unos y otros, y el énfasis puesto por los partidos independentistas, han conseguido que la ciudadanía catalana esté enfrentada en dos bloques prácticamente del mismo peso y tamaño. Esto es, sin duda, la antesala de un fracaso, y lo que es peor, el preludio de un problema serio para el conjunto de España. Algo que se vio venir de lejos porque esto no viene de ayer.

Convergencia, que ha estado gobernando Catalunya junto con Unió durante la mayor parte del periodo democrático, ha sido, a semejanza de las derechas italianas, un partido de claro comportamiento clientelista, que compró e incluyó en sus redes de corruptela a grandes sectores de la sociedad y de la intelectualidad. Este partido, claramente de derechas se convirtió al independentismo recientemente, por puro oportunismo político, una vez que se acabó la “sopa boba” proveniente de un bipartidismo español que le fue muy provechoso (recordemos el catalán que hablaba Aznar en la intimidad o la perpetua mano tendida de Zapatero). Por otro lado, es acertado afirmar que su impulso también se debe, en parte, al crecimiento del nacionalismo españolista, que ha alcanzado su máxima expresión con el Gobierno del PP.

El oportunismo político de la derecha española, la lleva a intentar explotar el anticatalanismo, que por desgracia aún está ampliamente extendido por el centro de España, para crear un enfrentamiento que la está beneficiando electoralmente (eso sí, fuera de Cataluña, porque dentro sus límites geográficos es una fuerza casi marginal). En definitiva, y después de esta especie de diagnóstico clínico que deja a un enfermo a punto de entrar en la UCI, no se me ocurre otro antídoto para combatir el independentismo populista (el del “España nos roba”) , QUE ESPAÑA FUNCIONE. Sin más.

Y la España que nos dejan un PSOE colaborador y un PP reaccionario no ha funcionado. Miremos para donde miremos, lo cierto es que, a día de hoy, cohabitan dos cataluñas enfrentadas en medio de un túnel y lo más grave es que, al final del mismo, de momento no se ve la luz. Al menos yo no la veo.


::: PANORÁMICA :::

| Mapa del sitio | Mentions légales | Seguir la vida del sitio RSS 2.0 | Haut de page | SPIP |
El Faro de Cantabria :: 2005-2017