El Faro de Cantabria
Informando desde 2005 ...

Santander 23 de mayo de 2018 | primavera

Portada del sitio > VARIEDAD > Román Paladino > Marianegui

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: 17 de mayo de 2018 :::

 Por Fernando Collado

Marianegui

Mariano Rajoy (en adelante Marianegui) es una caja de sorpresas. Un gallego de pro con referencias vascas: primero se lanzó hacia la agricultura con aquella frase que despertó las carcajadas en la bancada del PNV -siempre tan serios y protocolarios, como si fueran el clero del hemiciclo-: “Si quieres grano Aitor, te dejaré mi tractor”. Se refería el presidente del Gobierno a Aitor Esteban, uno de los peneuvistas que finalmente han hecho al PP pasar por el aro de sus exigencias para dar el plácet a los Presupuestos. Todo se resume en mucha pasta, como siempre.
Pero Marianegui, más cercano al aurresku de lo que cualquiera pudiera pensar, puso la maquinaria de sufijos a funcionar y, obviando la cantidad de ellos que hubiera podido extraer de Galicia, echó mano de uno vasco para, en esta ocasión, endiñarle un soplamocos a Rivera, al que sigue considerando un niñato de la derecha liberal que aún no se ha desvestido de las peladuras del ‘Naranjito’ (Hernando faltonius dixit).

Y así, sin necesidad de Euskaltegi, Marianegui de Pontevedra –torero que a los populares mola, pero nada de portagayola- bautizó a Rivera como “aprovechategui” por la costumbre del líder de Ciudadanos de aprovechar las miserias del PP para hacer carrera en las encuestas. Un maltrato evidente contra quien le aprobará los Presupuestos del Estado, le apoyó en el 155 y sostiene, por ejemplo, a la derecha al frente de la Comunidad de Madrid tras el bronceado fatal del Máster Olay. Marianegui podía haber sido más fino, majete y condescendiente con Rivera, como lo fue con Aitor, y haberle contestado, por ejemplo: “Si quieres grano Albert, sólo has de vernirme a ver”.

Pero no: Marianegui se siente despreocupado por la fuerza del PNV –al fin y al cabo sus diputados caben en un microbús-, frenará el malestar nacionalista con dinero de todos los españoles y, sin embargo, atizará inclemente a quienes tienen la fuerza suficiente en la Cámara Baja para forzar incluso nuevas elecciones. Si ello ocurriera, ‘Naranjito’ plantaría un limonar en pleno Congreso, Hernando se tomaría su Martini seco más amargo –eso sí, con un limón extraordinario- y Marianegui acabaría pagando su pecado original: ser un auténtico amarrategui.


::: PANORÁMICA :::

| Mapa del sitio | Mentions légales | Seguir la vida del sitio RSS 2.0 | Haut de page | SPIP |
El Faro de Cantabria :: 2005-2017