El Faro de Cantabria
Informando desde 2005 ...

Santander 14 de noviembre de 2018 | otoño

Portada del sitio > OPINIÓN ▼ > ► Lara de Tucci > Imágenes contrahechas

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: 27 de septiembre de 2018 :::

 Por Lara de Tucci

Imágenes contrahechas

Una leyenda china de los tiempos de la dinastía Ming -siglos XIV y XVII- refiere que una acomodada señora de lo más representativo de aquella sociedad era tan horrorosamente fea que aun estando arreglada infundía pánico en quienes la veían por primera vez. Y ese mismo sentimiento habían experimentado todos los criados que sus parientes más próximos pusieron a su disposición en el servicio doméstico cuando, en cónclave familiar, decidieron que tenía que vivir apartada del círculo de amistades para evitar humillaciones. Pues bien: se cuenta que tales servidores forzosos, habiéndose habituado con el tiempo al rostro de la “mujer ficción”, como secretamente la llamaban, y tras las primeras impresiones de espanto, la fueron encontrando del todo normal, y después llegaron incluso a ver en ella algo de atractivo que no percibían en otras damas.

Viene este preámbulo a colación porque desde la última moción de censura en el Congreso, la que ganara Pedro Sánchez, hay órganos de difusión en España -y ciertas cadenas de Televisión se complacen en este amañado trabajo- que se empeñan en reflejar, por medio de una serie de retorcidos personajes, una imagen de nuestro país que no se corresponde muy bien con la realidad, cuando España, en su conjunto, es una nación que si se la escudriña ofrece mayormente valores constructivos e imperecederos; muy contrarios a los que presentan esos personajes que digo. La imagen de España no es la que ellos ofrecen.

Parte del conjunto de la información nacional -no hace falta decir que ciertos sectores de la política son líderes en esto- actúa cual espejo de dimensiones donde sólo se aprecian personas que nos muestran con reiteración acciones que únicamente están pensadas para favorecer motivos personales, de tendencias políticas devastadoras y de desviaciones separatistas; ninguneando el servicio a la unidad nacional, al que tendrían que darse honestamente para el bien común.

Quizá haya quien sostenga que con imágenes de noticias políticas impresentables por parte de algunos, se pueden evitar las apariciones de grupos que pusieran freno a las dinámicas progresistas. Pero es que los progresistas no pueden acertar en dinámicas de solvencia moral y material si los conceptos de los que trabajan siempre por la estabilidad de la paz y la justicia se desestiman sistemáticamente por el solo hecho de que provienen de ideas conservadoras. Actúan -con error, según mi punto de vista- como si el conservadurismo fuera un síntoma de vetustez que hay que desechar de las relaciones; sobre todo, de las relaciones políticas. Por eso tengo que decir, denunciándolo, que con dichas posturas de confrontación y de rechazo partidistas corremos un riesgo similar, como muy bien comprobamos cuando nos damos a la reflexión, al que afectó a los servidores de la leyenda china: el hábito, la costumbre, de presenciar en los medios de información actitudes de conflicto nada constructivas y moldeando nuestra capacidad de percepción a las mismas, observamos cómo son de apreciables y dignas de respeto posiciones que no tienen en cuenta la idónea formación que transmite la sensatez y sí se postulan a favor de los que manipulan la verdad.

Y dicha filosofía se programa a través de los medios de comunicación que les sirven a ellos de transmisores -algunos con fidelidad desconcertante- para que la manipulación sea lo más práctica posible, con el fin de que, en tiempos de elecciones, los votantes no tengan tiempo de sopesar los engaños demagógicos soportados desde astutas metodologías bien estudiadas, expuestas igualmente en los mítines políticos.

Flaco servicio se viene haciendo a sí misma la ciudadanía si mayormente se recrea en los espacios de divulgación que les presentan proyecciones de maneras y reclamos por parte de personajes cuyos defectos políticos -que los tienen, y muchos-, sociales y de otras naturalezas sobrepasan las transparencias de lo correcto en al ámbito territorial español e, incluso, en el ámbito europeo. Esas mismas transparencias que con tanta asiduidad defienden los políticos que menos las usan, o las usan únicamente para denigrar en campañas electorales a los de los grupos que con mayor empeño trabajan por el conjunto de todos los españoles en general, sin imágenes contrahechas que confundan a nadie.


::: PANORÁMICA :::

| Mapa del sitio | Mentions légales | Seguir la vida del sitio RSS 2.0 | Haut de page | SPIP |
El Faro de Cantabria :: 2005-2017