Montjuïc, metro, costa: 5 grandes proyectos que transforman Barcelona
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Montjuïc, metro, costa, patrimonio industrial: Barcelona multiplica grandes proyectos. Panorama de cinco proyectos que cambiarán el día a día de los barceloneses en los próximos años.
Con estas grandes obras en marcha o inminentes, la capital catalana ya se está transformando. Detrás de ellos, miles de millones de euros de inversiones públicas y privadas para responder a los desafíos climáticos, económicos y urbanos.
Montjuïc – Plaça d’Espanya, una transformación a gran escala
El sector Montjuïc – Plaza España Comienza una nueva etapa en su historia. A partir de 2026, un amplio programa de transformación se extenderá hasta 2029, con una inversión inicial de 400 millones de euros. En el programa: renovación de los palacios históricos de la Fira, construcción de un pabellón de más de 20.000 m², creación de un auditorio y un centro de innovación, así como una pasarela ajardinada que conecte los edificios para albergar eventos al aire libre.
Este primer paso forma parte de un plan más amplio estimado en 2.800 millones de euros de aquí a 2035. En torno a la plaza de España hay que reducir el tráfico, crear una nueva estación de metro y mejorar el acceso peatonal. Un auténtico reto para Barcelona, ya que este cruce se encuentra entre los más saturados de la ciudad. Al mismo tiempo, la colina de Montjuïc se irá transformando paulatinamente para dejar más espacio a la naturaleza.
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El Foro, el último trozo de la costa norte
Al noreste de la ciudad, la plataforma del Fòrum constituye la última gran etapa de desarrollo costero. El proyecto, denominado delta primproyecta la urbanización de casi 13 hectáreas de espacios públicos en el cruce de la Rambla de Prim y el Passeig Marítim, en dirección Badalona.
El objetivo es conectar el Port Vell con el Besòs mediante un paseo continuo de 7 kilómetros, más adecuado a los episodios de calor. Para los residentes del noreste, esto significa un acceso más directo al mar, con nuevos espacios públicos, zonas deportivas y paseos sombreados.
Simulación: futuro parque y plataforma entre las playas y el recinto del Fòrum | Ayuntamiento de Barcelona
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Metro L9/L10, reconecta la periferia
Menos visible en la superficie pero esencial, la extensión de las líneas automáticas L9/L10 sigue siendo uno de los principales proyectos de la metrópoli. Después de varios años de parón, se han reanudado las perforaciones del último tramo del túnel: quedan menos de dos kilómetros por excavar hasta Lesseps.
La primera puesta en servicio está prevista para 2027 entre Guinardó – Hospital de Sant Pau y La Sagrera – TAV (futura estación de tren de alta velocidad). La línea llegará a Lesseps en 2030, antes de su finalización total anunciada para 2032. En última instancia, podría transportar a más de 110 millones de pasajeros al año.
Para la metrópoli, el desafío es conectar los distritos de montaña con el resto de la red y ofrecer una alternativa al automóvil en sectores que todavía dependen mucho del tráfico rodado.
La reconversión del patrimonio industrial
TIENE Sant Adriá de Besósla antigua central térmica de Trois Cheminées () Se prepara para comenzar su segunda vida a partir del verano de 2026. Los 22.600 m² del recinto deberán ser rehabilitados para dar cabida al futuro, un centro dedicado al audiovisual, lo digital y los videojuegos.
Esta primera fase, estimada en cerca de 71 millones de euros, debería estar terminada hacia 2028. Estudios, espacios de formación, incubadoras y una gran sala polivalente deberían ver la luz. El proyecto también se enmarca en una transformación más amplia del sector del Besòs, con nueva vivienda y desarrollo urbanístico.
Símbolo del pasado industrial, el desafío es hacer de este sitio abandonado hace mucho tiempo un centro económico capaz de atraer empresas y talentos.
La Sagrada Familia, una cumbre, pero aún no el final
Imposible hablar de proyectos actuales sin mencionar el Sagrada Familia. En 2026, la Torre de Jesús alcanzará los 172,5 metros, convirtiendo al monumento en la iglesia más alta del mundo. La inauguración está prevista para el 10 de junio, con motivo del centenario de la muerte de Antoni Gaudí. La basílica habrá alcanzado entonces su altura definitiva, sin sobrepasar la montaña de Montjuïc, según los deseos del arquitecto.

Cada año, la basílica recibe a casi cinco millones de visitantes de pago y los ingresos por entradas financian en gran medida las obras. En un barrio que acoge hasta 40.000 personas al día, se está construyendo una explanada de 6.200 m² frente a la fachada de la Natividad para gestionar mejor las aglomeraciones.
Pero el proyecto no se queda ahí: los trabajos decorativos continuarán durante varios años más. La fachada de la Glòria, destinada a convertirse en el acceso principal, sigue siendo un punto sensible: la escalera monumental prevista requeriría la demolición de los edificios vecinos y sigue siendo objeto de conversaciones con el ayuntamiento.
Detrás de las grúas, la evolución de un modelo urbano
La ciudad evoluciona y los modelos urbanos también. Varios de estos proyectos forman parte del Pla Clima, el programa municipal con 1.800 millones de euros para adaptar Barcelona a episodios de calor extremo y reducir la dependencia del coche.
Otros, como las Tres Xemeneies o la finalización de la Sagrada Familia, tienen una fuerte dimensión simbólica y económica, y ayudan a rediseñar la identidad de Barcelona.
Queda un desafío común: cumplir con los cronogramas, controlar los presupuestos y garantizar que estas transformaciones realmente beneficien a los residentes.
