Ola de calor en Cataluña: ¿Sant Joan cancelado?
Hogueras, petardos, playas abarrotadas, carreteras transitadas y fiestas hasta la madrugada, pero también olas de calor, accidentes, incendios y temeridades. ¿Se puede cancelar Sant Joan? Elementos de respuestas.
que podría traducirse como «no explotes la fiesta» es el lema del Govern que juega con el doble sentido del verbo catalán petar, que alude, como en francés, tanto a los petardos como a la idea de hacer estallar o arruinar la velada. La idea es sencilla: en esta época abrasadora, en la que Cataluña sofoca bajo 40 grados, Sant Joan debe seguir siendo una celebración, pero no a costa de quemaduras, incendios, accidentes de tráfico o noches de angustia para los más vulnerables.
La consellera de Interior, Núria Parlon, ha presentado el sistema recordando que esta noche es una de las más esperadas del año en Cataluña, pero también una de las que más intervenciones genera. El objetivo declarado es permitir al público disfrutar de la fiesta limitando los riesgos, en particular los relacionados con petardos, hogueras y viajes largos.
Por lo tanto, los servicios de emergencia se movilizarán especialmente en estado de alerta previa para seguir los incidentes en tiempo real. También se activarán numerosos planes municipales en pueblos y aldeas de Cataluña, donde asociaciones de voluntariado de Protección Civil acudirán para echar una mano a los equipos de emergencia.
Los bomberos se preparan para una noche intensa. Sant Joan está tradicionalmente marcado por un aumento de las intervenciones, principalmente por incendios urbanos o incendios en la vegetación. El año pasado, los bomberos recibieron 1.356 avisos entre las 8 p.m. el 23 de junio y a las 8 a.m. de la mañana siguiente. Este año, su sistema se reforzará en torno a un 50% respecto a una guardia habitual, con especial atención al área metropolitana norte y sur de Barcelona, donde las llamadas son generalmente las más numerosas.
También estarán sobre el terreno los Agentes Rurales, con unos 200 efectivos movilizados entre el 21 y el 24 de junio. Su misión será vigilar las zonas de riesgo, controlar las hogueras y recordar las normas sobre el uso de pirotecnia. En Cataluña está prohibido el uso de petardos, cohetes u otros artefactos pirotécnicos en un radio de 400 metros de terrenos forestales o agrícolas. Los farolillos voladores están prohibidos en toda Cataluña. En cuanto a las hogueras, deberán ser autorizadas por los ayuntamientos.
La ola de calor podría arruinar la fiesta
Durante Sant Joan todo el territorio se verá afectado por la subida del mercurio, pero las zonas del interior deberían ser las más expuestas. En las comarcas de Ponent, en el oeste de Cataluña, las temperaturas podrían alcanzar los 40 grados.
En realidad, el calor no debería liberar la presión durante la noche. En muchas zonas, el termómetro se mantendrá por encima de los 20 grados, impidiendo un verdadero enfriamiento nocturno. En determinadas zonas de la costa y prelitoral las mínimas podrán no bajar ni siquiera de los 25 grados. Suficiente para transformar las noches en episodios tropicales, incluso bochornosos. La presencia de polvo en suspensión podría acentuar aún más esta sensación, al retener más calor durante la noche.
Acciones simples que pueden evitar el drama.
Los petardos deberán adquirirse en puntos de venta autorizados, y nunca sostenerse en la mano, ni acercarse a la cara o al cuerpo. No deben arrojarse hacia personas o animales, ni colocarse en botellas o ladrillos, que al explotar pueden convertirse en peligrosos proyectiles. En los edificios también se recomienda cerrar puertas y ventanas, retirar la ropa tendida y colocar persianas o toldos expuestos.
También este año las autoridades prestan especial atención a las personas sensibles al ruido y a la luz. Los petardos, los fuegos artificiales y la imprevisibilidad de la velada pueden provocar ansiedad en niños, ancianos, personas con autismo o hipersensibilidad. Protección Civil recomienda preparar un espacio tranquilo en casa, cerrar ventanas y contraventanas, utilizar protección auditiva si es necesario e identificar con antelación las zonas y horarios de mayor ruido.
Las mascotas también son una de las cosas más olvidadas en Sant Joan. Sin embargo, las explosiones pueden asustar especialmente a los perros y gatos. La Generalitat recomienda facilitarles un espacio protegido, limitar el ruido exterior con la televisión o la radio encendida y evitar los paseos en los momentos de mayor ruido. La idea no es obligarles a afrontar la fiesta, sino permitirles vivirla con la mayor tranquilidad posible.
En las carreteras también será necesaria precaución. El Servei Català de Trànsit y los Mossos d’Esquadra prevén una fuerte movilidad en los alrededores de Sant Joan. El fin de semana previo al festival se espera que 610.000 vehículos abandonen el área metropolitana de Barcelona. Para la tarde del 23 de junio y el día 24 de junio, las autoridades prevén otras 490.000 salidas y 240.000 regresos. Se aplicarán restricciones a determinados vehículos pesados en la AP-7, mientras que se reforzarán los controles de alcohol y drogas en toda Cataluña.
El servicio de llamadas al 112 también se prepara para una de las noches más concurridas del año, con la Nochevieja. El centro de llamadas de emergencia reforzará sus equipos y sistemas técnicos para responder al gran volumen de llamadas que se espera durante la noche.
Sant Joan sigue siendo una de las fiestas más emblemáticas de Cataluña. Una noche de fuego, ruido, playa, música y tradiciones. Pero un año más el mensaje de las autoridades es claro: fiesta, sí, pero sin convertir la revetlla en una mala velada.
