En Barcelona, una fotografía comprada por 10 euros revela un secreto de la tumba de Gaudí
Una fotografía encontrada en una antigua revista belga revela por primera vez el aspecto de la tumba original de Antoni Gaudí, en la cripta de la Sagrada Familia. Un documento histórico adquirido casi por casualidad en Internet por sólo diez euros.
Un siglo después de la muerte de Antoni Gaudí, Barcelona sigue descubriendo fragmentos desconocidos de la vida de su arquitecto más famoso. El último hallazgo se refiere esta vez a su tumba, instalada en la cripta de la Sagrada Familia. Hasta hace poco no se conocían fotografías que permitieran ver con precisión la primera lápida colocada sobre la tumba de Gaudí en 1926. Su aspecto sólo estaba documentado por un dibujo antiguo. Una imagen publicada en 1935 en la revista belga Le Soir Illustré llena hoy este vacío histórico. Muestra a dos personas arrodilladas ante la tumba del arquitecto, en una fotografía claramente montada para ilustrar un reportaje dedicado a la basílica.
Un descubrimiento histórico realizado en eBay
El documento fue encontrado por Jesús Serdio y Julià Bretos, dos especialistas y divulgadores de la obra de Antoni Gaudí. Hace unos meses, Jesús Serdio vio un ejemplar antiguo de Le Soir Illustré puesto a la venta en la plataforma eBay. Su precio: sólo diez euros. Los vendedores no parecían ser conscientes de la importancia de las fotografías contenidas en la revista.
Al estudiar la imagen, los dos investigadores comprendieron rápidamente que estaban ante la única fotografía conocida, hasta la fecha, de la primera tumba de Gaudí. Desde entonces, la revista ha sido entregada al archivo de la Sagrada Familia, que garantizará su conservación. El descubrimiento se hizo público con motivo del centenario de la muerte del arquitecto, celebrado en 2026.
La primera tumba de Gaudí fue escrita en catalán
La fotografía revela una lápida mucho más sobria que la visible hoy en la cripta. La losa original presentaba simplemente, en letras grandes, el nombre completo del arquitecto: “Antoni Gaudí i Cornet”. Estaba acompañada de las iniciales “ACS”, correspondientes a la expresión catalana al cel sia, que podría traducirse como “que esté en el cielo” o “paz a su alma”.
Esta inscripción contrasta con la de la lápida actual, instalada en 1939. Ésta está escrita en latín e incluye un texto mucho más desarrollado, rindiendo homenaje a la fe, la vida y la obra del arquitecto catalán.
Gaudí descansa en la capilla de Nuestra Señora del Carmen, dentro de la cripta de la Sagrada Familia. Murió el 10 de junio de 1926, tres días después de ser atropellado por un tranvía en las calles de Barcelona. Luego asistieron a su funeral miles de personas.
Una lápida destruida durante la Guerra Civil
La losa fotografiada en 1935 ya no existe. Fue destruido al año siguiente, al inicio de la Guerra Civil Española. En 1936 la cripta de la Sagrada Familia fue saqueada. La tumba de Gaudí no fue profanada directamente, pero las autoridades catalanas ordenaron su apertura para comprobar que allí no se escondían armas ni explosivos. La primera lápida se rompió durante la operación. En el interior, los agentes no encontraron armas ni explosivos: el féretro del arquitecto seguía intacto.
La tumba habría sido entonces cubierta con escombros para evitar una posible profanación del cuerpo. Después de la guerra, en 1939, se reconocieron los restos y se cerró la tumba con la nueva losa latina que hoy conocen los visitantes.
Una nueva pieza en el rompecabezas de Gaudí
El descubrimiento nos recuerda cómo ciertos elementos de la historia de Gaudí aún permanecen desconocidos, a pesar de los miles de libros, estudios y fotografías dedicados a su obra. La construcción de la Sagrada Familia está ampliamente documentada desde finales del siglo XIX. Por tanto, resultó especialmente sorprendente la ausencia de una fotografía conocida de la primera tumba de su arquitecto.

Los investigadores no descartan que otras imágenes sigan latentes en revistas, archivos o colecciones privadas. El encontrado en Le Soir Illustré ofrece, de momento, un testimonio único del aspecto original de la tumba de quien dedicó los últimos años de su vida a la basílica barcelonesa.
