¿El menú del día a 7 euros? En España ya se puede encontrar en el supermercado
Frente a la inflación y el coste de la vida, los supermercados se están consolidando como una alternativa creíble a los restaurantes. En Madrid, como en el resto de España, Mercadona y sus competidores están remodelando los hábitos alimentarios.
Comer en el supermercado ya no es una solución rápida, se ha convertido para muchos en una rutina. En Madrid, en el Mercadona, clientes de todos los ámbitos se sientan a la mesa a comer o cenar por menos de 7 euros. Una oferta sencilla, rápida y sobre todo de inmejorable precio, que pone en dificultades a los restaurantes tradicionales al ver a sus clientes cambiar de hábitos.
Ramona, de 62 años, es un ejemplo de ello. Esta nicaragüense, que vive en España desde hace veinte años, almuerza todos los días en un Mercadona del centro de la ciudad con sus amigas. Desempleada, encuentra una solución económica y una excusa para escapar de su vida diaria. , explica a nuestros colegas de. Como ella, empleados precarios, jubilados o trabajadores jóvenes adoptan este modelo híbrido entre cantina y bar.
En estos espacios el ambiente es funcional: microondas disponibles, mesas compartidas, comidas preparadas para recalentar. A las tres de la tarde la sala está llena. Allí nos encontramos con reuniones improvisadas, jubilados absortos en sus periódicos o clientes solos, smartphone en mano. Todo por menos de seis euros de media.
Una tendencia fundamental
Este fenómeno va mucho más allá de Mercadona. En España, el mercado de la comida preparada está en auge y se espera que alcance los 3.750 millones de euros en 2025. Más de 2.000 puntos de venta ofrecen ya este tipo de restauración. Algunas marcas como Ikea están viendo aumentar sus ventas de alimentación mientras que las de muebles descienden.
El éxito se basa en un tríptico claro: precio bajo, rapidez, accesibilidad. Para muchos, cocinar es demasiado caro y requiere mucho tiempo. señala Paola, 27 años.
Restaurantes bajo presión
Frente a esta competencia, el sector de la restauración tradicional lucha por mantenerse al día. Entre los elevados costes de personal, los importantes gastos y la caída de asistencia ligada al teletrabajo, el modelo del menú del almuerzo tambalea. decide un experto en el sector.
Incluso los clientes con ingresos cómodos están cayendo. David, directivo deportivo, prefiere Mercadona por su practicidad, pese a las dudas sobre la calidad nutricional. Una vez más, gana el ahorro de tiempo.
Para los profesionales, esto es sólo el comienzo. El siguiente paso es que los supermercados estén equipados con cocinas ampliadas, capaces de preparar comidas in situ y personalizables, casi como en un restaurante. Un modelo ya común en Estados Unidos.
Mientras tanto, los “mercaurantes” atraen por su eficacia. No necesariamente por su gusto. Pero en una España bajo presión económica, el criterio decisivo sigue siendo otro: comer lo suficiente, rápido y sin arruinarse.
