Barriendo residuos plásticos en la playa de Barcelona con la silueta del edificio W Barcelona al fondo, bajo un cielo parcialmente nublado.

Estos voluntarios que salvan las playas españolas

Asociaciones, colegios, comercios o simples grupos de vecinos se movilizan periódicamente para recoger residuos en las playas españolas. Sin embargo, un nuevo estudio revela que la gran mayoría de estas operaciones escapan a las estadísticas oficiales, aunque su valor económico se mida en millones de euros.

En las playas españolas la limpieza no depende únicamente de agentes municipales y empresas encargadas por las comunidades. Gran parte del trabajo también lo llevan a cabo, a menudo discretamente, miles de voluntarios. Estas operaciones ciudadanas permiten retirar arena y piedras de botellas, envases, colillas, redes de pesca o fragmentos de plástico antes de que sean arrastrados por el mar. Pero hasta ahora, su verdadera magnitud seguía siendo difícil de medir. Un equipo de investigadores del Instituto Español de Oceanografía utilizó una fuente inusual: las redes sociales.

Cerca de 500 operaciones identificadas en un solo año

Analizando las publicaciones publicadas en Instagram y X, los científicos identificaron 487 operaciones de limpieza voluntaria de playas organizadas en España durante el año 2024.

De ellos, 458 no aparecieron en ningún registro o informe oficial, o el 94% de los hechos identificados. Por lo tanto, las operaciones llevadas a cabo por pequeñas asociaciones locales, escuelas, empresas o grupos informales siguen siendo en gran medida invisibles en las estadísticas públicas.

El método implicó buscar palabras clave asociadas con la limpieza costera, luego geoetiquetar y verificar las publicaciones. Según los investigadores, las redes sociales pueden así complementar las bases de datos tradicionales y permitir una visión más fiel del compromiso ciudadano a favor de las costas.

Este enfoque, sin embargo, tiene una limitación: no todas las operaciones se publican en línea. Por lo tanto, el número real de limpiezas voluntarias podría ser incluso mayor.

Un trabajo valorado en varios millones de euros

El estudio también intentó evaluar el valor económico de estas acciones. Teniendo en cuenta, en particular, el número de participantes, el tiempo dedicado a las operaciones y el valor del trabajo realizado, los investigadores estiman su aportación anual entre 1,13 y 2,86 millones de euros. Esta suma supondría entre el 0,71% y el 1,80% del gasto público anual dedicado a la recogida de residuos en las playas españolas.

Sin embargo, su importancia no se limita a esta economía para las comunidades. Estas operaciones eliminan directamente los residuos que pueden ser ingeridos por los animales marinos, provocar que se enreden o fragmentarse gradualmente en microplásticos.

El plástico sigue dominando los residuos encontrados

Los datos europeos muestran la magnitud del problema. Durante la última década, las comunidades que participan en el programa Marine LitterWatch han registrado casi 1,5 millones de residuos en las playas europeas. Alrededor del 86% de los artículos registrados eran plásticos, mientras que los productos de un solo uso representaban más de la mitad de los residuos. Las colillas por sí solas representaron casi el 23% de los artículos recolectados.

El Mediterráneo sigue estando especialmente preocupado. Para el período 2020-2021, la Agencia Europea de Medio Ambiente estima un valor medio de 233 residuos por cada 100 metros de playa, mientras que el umbral europeo correspondiente al buen estado medioambiental se fija en 20 objetos. Estos datos deberían considerarse indicativos, pero muestran la brecha que persiste a pesar de una caída generalizada de los residuos observada en las costas europeas.

Limpiar, pero sobre todo evitar que los residuos lleguen al mar

Las limpiezas voluntarias también tienen una dimensión educativa. A través de la recogida y clasificación de los objetos encontrados, los participantes toman conciencia de la cantidad de residuos que generan las actividades cotidianas, el turismo, la pesca o las actividades de ocio que se practican en la costa. La información recopilada también puede ayudar a los científicos a determinar la naturaleza y el origen de la contaminación y luego identificar los productos abandonados con mayor frecuencia.

Pero estas iniciativas por sí solas no pueden resolver el problema. Gran parte de los residuos marinos proceden de la tierra y llegan al mar a través de ríos, alcantarillas, agua de lluvia o viento. Por lo tanto, las operaciones de recogida deben ir acompañadas de políticas para reducir los envases, una mejor gestión de los residuos y medidas que limiten los plásticos de un solo uso. Sin sustituir la acción de los poderes públicos, el voluntariado constituye un eslabón esencial en la protección del litoral español. Sin embargo, su trabajo sigue estando en gran medida ausente de las cifras oficiales.

 

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Una publicación de Equinox Barcelona (@equinoxbarcelone)