Manifestación en Barcelona.

España: cientos de miles de manifestantes a favor de Ceuta y contra la inmigración ilegal

Decenas de miles de españoles salieron a la calle el miércoles por la noche para “defender Ceuta”, denunciar la inmigración ilegal y, sobre todo, expresar su enfado contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Un mes después de la llegada masiva de inmigrantes al enclave español, la crisis de Ceuta se ha transformado en una crisis política nacional. Este jueves por la mañana se espera que el Primer Ministro asista al Parlamento para una sesión que promete ser particularmente explosiva.

De Madrid a Valencia, pasando por Zaragoza, Ceuta y Barcelona, ​​España vivió el miércoles por la noche una oleada de manifestaciones de una magnitud inusitada. Organizadas en varios cientos de municipios, las manifestaciones tenían como objetivo oficial apoyar a Ceuta, pero rápidamente se transformaron en una gran demostración de desafío hacia el gobierno socialista.

Un mes después de los acontecimientos del 30 y 31 de julio, cuando decenas de miles de inmigrantes cruzaron la frontera desde Marruecos, la situación en el enclave español sigue provocando un profundo enfado en el país. Varios miles de inmigrantes siguen en Ceuta y las condiciones en las que se podría cruzar la frontera en cantidades tan masivas siguen siendo el centro de las cuestiones políticas.

Madrid, epicentro de la ira

Fue en la capital donde la movilización fue más espectacular. Según la Delegación del Gobierno, unas 50.000 personas se congregaron en el centro de Madrid, mientras que otras estimaciones apuntan a cifras muy superiores.

En Cibeles, frente al ayuntamiento, se formó un auténtico mar de banderas rojas y amarillas. Generalmente asociada con las celebraciones del Real Madrid y las grandes fiestas populares, la famosa plaza se transformó el miércoles por la noche en un símbolo del supuesto orgullo nacional.

Entre la multitud se alternaron consignas de apoyo a Ceuta con ataques contra el gobierno. “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, “Soy español” e incluso los pedidos de dimisión de Pedro Sánchez puntuaron la velada. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se había hecho llamar unas horas antes para sumarse a la movilización, al creer que la situación en Ceuta simbolizaba.

El ambiente, que durante mucho tiempo había sido agradable, se volvió tenso al final de la velada. Cuando las manifestaciones comenzaron a dispersarse, estallaron enfrentamientos con las fuerzas del orden en la capital. Según los primeros informes, cuatro personas fueron detenidas y varios agentes de policía resultaron heridos.

Decenas de miles de personas también en las provincias

Madrid no fue un caso aislado. In Valencia, around 25,000 people participated in the rally according to the Government Delegation. En Zaragoza se anunció una movilización comparable, mientras que varios miles de personas marcharon en Ceuta y también se informó de grandes procesiones en varias otras ciudades españolas.

La naturaleza de las reuniones, sin embargo, varió mucho según el territorio. En las ciudades pequeñas, el movimiento ha adoptado a veces la forma de movilización ciudadana sin un líder real. En las grandes ciudades, las organizaciones y líderes de derecha y extrema derecha eran mucho más visibles. En todas partes, sin embargo, el mismo nombre concentra gran parte de la ira: Pedro Sánchez.

En Barcelona, ​​dos Españas frente a frente

El contraste fue espectacular en Cataluña. In Barcelona, ​​a few hundred people gathered in Sant Jaume Square to support Ceuta. A un lado de la plaza, los manifestantes antiinmigración, entre ellos muchas familias, blandían banderas españolas y exigían la dimisión del presidente del Gobierno. Several leaders of the Popular Party were present, as well as supporters of Vox.

La plaza de Sant Jaume ofrecía así, el miércoles por la tarde, la imagen condensada de una España profundamente dividida en torno a la cuestión migratoria.

Ceuta, un mes de crisis que se ha convertido en cuestión de Estado

Detrás de las manifestaciones siempre está la conmoción del 30 de julio. Desde entonces, la polémica ha llegado a las cimas del estado. Un informe policial enviado a los tribunales planteó dudas sobre el papel desempeñado por Marruecos durante el cruce fronterizo masivo. Incluso dentro de la coalición de gobierno, algunos aliados del PSOE exigen ahora explicaciones y responsabilidades políticas.

The question of what the government actually knew before July 30 also fuels the controversy. Divergences have appeared even within the executive on the existence of prior alerts from the intelligence services. A esto se suma las críticas dirigidas a Pedro Sánchez por haber estado en gran medida ausente del debate público durante parte de la crisis, mientras el jefe de Gobierno continuaba sus vacaciones de verano.

La presión política pasará ahora de las calles al Congreso de los Diputados. Este jueves 3 de septiembre a las 9.00 horas, Pedro Sánchez se ve obligado a venir a explicar a los diputados sobre “la gestión del Gobierno respecto a los hechos ocurridos en Ceuta desde el 30 de julio”, según la agenda oficial del Parlamento español. Inicialmente prevista para el 9 de septiembre, la comparecencia se adelantó bajo la presión de varios grupos parlamentarios, incluidos algunos aliados del gobierno.

The Prime Minister will have to answer an avalanche of questions: how were tens of thousands of people able to cross the border? ¿Había sido alertado el ejecutivo? ¿Qué papel jugó realmente Marruecos? ¿Por qué Madrid esperó para hacer balance de la crisis? ¿Y por qué Pedro Sánchez siguió defendiendo públicamente la fiabilidad de Rabat a pesar de las zonas grises que rodearon los hechos?

Después de las masivas protestas del miércoles, la sesión promete ser una de las más tensas del Congreso en los últimos años. El Partido Popular y Vox pretenden transformar la crisis de Ceuta en un juicio político al jefe de Gobierno, mientras las fisuras aparecidas en la izquierda complican aún más la defensa de Pedro Sánchez.