colisión de trenes en toledo

España anuncia plan de choque para la seguridad ferroviaria

Después de dos accidentes de tren en apenas nueve meses, que dejaron un total de 115 muertos y casi 400 heridos, el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció hoy fuertes medidas para evitar nuevas tragedias.

Seis días después de la catástrofe del tren de Urda, cerca de Toledo, el Gobierno español ha anunciado esta tarde, tras el Consejo de Ministros, un plan de medidas destinado a garantizar la seguridad de los viajeros de la red ferroviaria, acompañado de una dotación de 30 millones de euros para las víctimas

El miércoles 28 de octubre, a las 8.53 horas, un TGV de Renfe chocó por detrás con un tren Iryo detenido en la entrada de la estación de Urda, aproximadamente a 140 kilómetros al sur de Madrid. El impacto se produjo a una velocidad de entre 160 y 200 km/h, según el primer informe de la comisión de investigación. Los dos convoyes transportaban a más de 540 pasajeros.

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Todo empezó con una crisis. Alrededor de las 8:30 horas falló el LZB, el sistema de control automático de trenes instalado en la línea desde 1992. Los trenes de la zona paran, como es protocolo. Pero desde el centro de control de Madrid, el TGV de Renfe es autorizado a retomar su velocidad normal, mientras el Iryo sigue detenido delante de él. Sin embargo, su conductora acababa de informar que no podía reiniciar el sistema.

La decisión del operador del centro de control fue considerada “inexplicable” por el Ministro de Transportes. Principalmente plantea la cuestión de los mecanismos de seguridad en la red. El TGV de Renfe condujo durante 17 minutos a toda velocidad hacia el segundo tren, sin que nadie ni ningún sistema alertara del peligro.

Las medidas anunciadas

El plan de gobierno pretende abordar todos los mecanismos que mostraron sus fallos durante el accidente de Urda, así como la inyección de más recursos.

Tecnología

Los centros de control recibirán un nuevo software, con alertas automáticas y listas de verificación, para ver más fácilmente las posiciones de los trenes y las condiciones de las vías. Lo más inédito es que el ministerio creará un agente de inteligencia artificial acoplado a un gemelo digital de la red. Tendrá que supervisar el sistema, detectar anomalías y escuchar los intercambios entre conductores y conmutadores.

En la línea Madrid-Sevilla se completará el pleno despliegue del sistema europeo ERTMS nivel 2, más moderno que el LZB. Para entonces, a principios de 2027, se reducirán las frecuencias de Renfe, Iryo y Ouigo en este corredor.

los protocolos

En caso de tráfico interrumpido, ninguna decisión tomada en un centro de control ya no puede basarse en una sola persona: debe ser validada por al menos un segundo conmutador. La Agencia Nacional de Seguridad Ferroviaria (AESF) también revisará la normativa. Expertos independientes evaluarán medidas de seguridad adicionales en los automóviles, como maleteros cerrados para evitar proyecciones en caso de impacto. Actualmente no se contempla el uso de cinturones de seguridad por falta de espacio para instalarlos.

el personal

El gobierno promete mejores condiciones laborales y un mayor número de trabajadores, cuya saturación denuncian los sindicatos. Sus tiempos de descanso se adaptarán a los picos de actividad y los protocolos antifatiga, ya aplicados a los conductores, se extenderán a otros puestos sensibles. También se reforzará la formación continua, con ejercicios periódicos de gestión de crisis.

Al mismo tiempo, el ejecutivo pone un tope a los precios del transporte alternativo mientras se mantenga cortada la línea Madrid-Andalucía. Según el gobierno, algunos billetes se vendían hasta ocho o nueve veces más que antes del accidente.

Este plan llega en un clima político explosivo. Óscar Puente deberá explicarse esta tarde ante la Diputación Permanente, único órgano del Congreso que sigue en activo desde la disolución de las Cortes. El PP, Vox, Junts y el PNV ostentan 35 escaños de 69, una mayoría que exige su dimisión. El ministro puso a disposición su puesto al día siguiente de la tragedia, pero el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, optó por mantenerlo. El tema pesa ahora en la campaña legislativa del 29 de noviembre. Desde Urda, el PSOE cae en las encuestas, mientras el PP amplía la brecha y Vox avanza.