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Absentismo: Francia y España se enfrentan a una crisis de bajas laborales sin precedentes

Nunca antes las bajas laborales habían pesado tanto sobre las economías francesa y española. Aumento del número de ausencias, mayor duración, progresión de los trastornos psicológicos: a ambos lados de los Pirineos, el absentismo se está afianzando, afectando especialmente a los trabajadores jóvenes y planteando un gran desafío a las empresas y a los sistemas de protección social.

Limitadas durante mucho tiempo a debates sociales o sindicales, las bajas por enfermedad se han convertido en un tema económico importante. En España, más de un millón empleados están ausentes todos los días por motivos de salud. En Francia, uno de cada tres empleados habrá experimentado al menos una baja por enfermedad en 2024. Si los dos países comparten la misma observación, un aumento continuo del ausentismo, sus modelos de compensación, sus culturas laborales y sus respuestas políticas difieren significativamente.

España, campeona de Europa en el aumento de las bajas laborales

A nivel nacional, el ausentismo España alcanzó nuevos niveles. Según datos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, 2025), en 2023 se perdieron más de 369 millones de días laborales debido a bajas laborales, un aumento del 52% respecto a 2018, y el equivalente a casi un millón de trabajadores ausentes cada día. El impacto económico es colosal: los costes directos e indirectos se estiman en 82.000 millones de euros al año, o el 5,4% del PIB español.

Si los trastornos musculoesqueléticos siguen siendo la principal causa de bajas laborales en volumen, los trastornos psicológicos han experimentado la progresión más fuerte desde 2018, con un aumento de alrededor del 88%, convirtiéndose así en la segunda causa nacional detrás de las dolencias físicas, según elIVI (Instituto Valenciano de Estudios Económicos, 2025). Esta tendencia ilustra un cambio profundo en la relación con el trabajo y el creciente peso de los factores psicológicos sobre el absentismo.

Cataluña, laboratorio del absentismo español

Los datos regionales permiten perfeccionar este diagnóstico. En Cataluña, la Informe ICAM 2024 (Instituto Catalán de Evaluaciones Médicas), publicado en julio de 2025, enumera más de 2,1 millones de nuevas bajas laborales en 2024 sólo por incapacidades temporales de derecho común. En total, a lo largo del año se registraron casi 63 millones de días de baja por enfermedad.

Las cifras son particularmente sorprendentes entre los adultos jóvenes. La incidencia acumulada alcanza el 91% entre las personas de 16 a 24 años y el 72% entre las de 25 y 34 años, con tasas sistemáticamente más altas entre las mujeres. Es decir, una gran mayoría de los jóvenes trabajadores catalanes han tenido al menos una baja laboral durante el año.

Las enfermedades mentales, aunque menos numerosas en volumen, representan una proporción desproporcionada de las bajas: 182.753 bajas por trastornos psicológicos, con una duración media de 81 días, lo que representa casi una cuarta parte del total de días de baja por enfermedad. En comparación, los trastornos musculoesqueléticos son más comunes, pero de menor duración.

Francia, una progresión más contenida pero preocupante

En Francia, la dinámica es diferente a la observada en España, pero sigue siendo preocupante. Según datos de laSeguro de Salud (CNAM, 2023)se compensaron 8,4 millones de paros en el marco del régimen general, lo que generó un gasto de 10.000 millones de euros en indemnizaciones diarias.

La duración media de las bajas por enfermedad en el sector privado es de unos 24 días, un ligero aumento en comparación con años anteriores, mientras que en el servicio público la duración media supera los 34 días, lo que refleja un cambio hacia ausencias más largas. Aunque gran parte de los cortes son de corta duración, casi el 47% duran menos de 8 días, son los cortes de larga duración (>6 meses) los que absorben casi el 45% de los costes totales.

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Además, los trastornos psicológicos y los riesgos psicosociales, el estrés, el agotamiento y la ansiedad se encuentran actualmente entre las principales causas de ausencias prolongadas, especialmente entre los trabajadores jóvenes, aunque estos fenómenos siguen siendo estadísticamente menos visibles que en España.

Dos modelos sociales, dos lógicas de la baja por enfermedad

La principal diferencia entre ambos países radica en la compensación y supervisión de las sentencias. En Francia, las bajas por enfermedad están estrictamente reguladas: período de espera, indemnización máxima, controles periódicos del seguro médico. En España, por el contrario, muchos convenios colectivos exigen que las empresas complementen la compensación hasta el 100% del salario, reduciendo el impacto financiero para el empleado.

Esta mayor protección promueve un mejor reconocimiento del sufrimiento psicológico, pero aumenta el costo para los empleadores y puede contribuir a períodos más prolongados de inactividad, particularmente en sectores con alta presión mental.

Baja laboral: comparación Francia – España (2024)

Indicador Francia España
% de empleados de licencia al menos una vez al año 35% 50–55%
Número medio de días libres por empleado 24 dias 30 dias
Trabajadores ausentes todos los días ~900.000 1-1,5 millones
Costo estimado de las paradas (directas e indirectas) 10-11 mil millones de euros 45.000 a 80.000 millones de euros

Fuentes:

  • Francia : Seguro de Salud – CNAM, 2023

  • España : OCDE, IVIE

Un desafío común para el futuro del trabajo

Detrás de las cifras, destaca una observación: los jóvenes están en el centro de la crisis del absentismo, tanto en Francia como en España. El aumento de las exigencias, la precariedad, la intensificación del trabajo y el debilitamiento de la salud mental perfilan un terreno común.

Si las respuestas difieren, lo que está en juego es compartido. Sin una política ambiciosa de prevención, salud mental y transformación de la organización del trabajo, las bajas por enfermedad corren el riesgo de convertirse en uno de los principales obstáculos a la productividad y la cohesión social en Europa occidental.