Billetes de avión: por qué esperar podría costarte más este verano en España
Entre la guerra en Oriente Medio, el aumento del queroseno y las incertidumbres económicas, las aerolíneas piden a la gente que anticipe sus vacaciones. Pese a este contexto inestable, España se consolida como destino refugio y aumenta sus capacidades de cara al verano.
Las compañías aéreas españolas están lanzando un mensaje claro a medida que se acerca la temporada de verano: es mejor comprar los billetes de avión lo antes posible. De fondo, una situación internacional considerada “más incierta que nunca”, marcada en particular por la guerra en Irán y sus repercusiones en el mercado energético.
Esta recomendación no es baladí. Se explica por un aumento espectacular de los costes, en particular del queroseno, cuyo precio se ha duplicado hasta representar casi el 30% de los gastos de las compañías aéreas. Una inflación que los actores del sector tendrán que absorber, ya sea reduciendo sus márgenes o aumentando el precio de las entradas. Para los viajeros, la ecuación es simple: esperar podría costar más.
confirma Guillaume Rostand, director de marketing de Liligo, que cuenta con 15 años de experiencia en el sector de los viajes online.
Sin embargo, los profesionales quieren tranquilizarse sobre un punto esencial: por el momento no se prevé ningún escenario de cancelación masiva de vuelos. El suministro de combustible se considera “garantizado”, incluso si esta estabilidad sigue siendo frágil y depende de la evolución del conflicto.
Una España protegida… pero no del todo
Si España parece resistir mejor que otros países europeos es en gran medida gracias a su capacidad de producción local. Alrededor del 80% del queroseno consumido en el país se refina in situ, lo que limita el riesgo de escasez. Pero esta relativa autonomía no protege completamente el tráfico aéreo.
Los disturbios pueden venir de otra parte. De hecho, un avión que une España con un destino afectado por el conflicto podría encontrar allí dificultades de suministro. En otras palabras, la solidez del sistema español no excluye efectos dominó a escala internacional.
A pesar de estas incertidumbres, las aerolíneas mantienen una estrategia ofensiva. Para este verano, anuncian un programa de 260 millones de plazas, un aumento de casi el 6% respecto al año pasado. Este aumento se explica en parte por el estatus de “refugio” del que goza España, percibida como un destino seguro.
analiza Guillaume Rostand.
Presiones económicas y fragilidad del sector
Detrás de esta aparente solidez, el sector sigue bajo presión. El aumento de aforo no garantiza que se ocupen todos los asientos. Las empresas también tienen que lidiar con estrictas normas europeas sobre el uso de las franjas horarias en los aeropuertos, que les gustaría que se relajaran en caso de perturbaciones relacionadas con el conflicto.
El aumento del queroseno pesa especialmente sobre las pequeñas empresas, que a menudo carecen de mecanismos para protegerse contra las variaciones de precios. , recuerda nuestro experto.
Algunas empresas podrían verse entonces obligadas a ajustar sus precios, como Volotea, que estudia un recargo de hasta 7 euros por entrada, advierte el director de marketing.
