El barómetro 2026 confirma la resiliencia de las empresas francesas en España
El cuarto barómetro de las empresas francesas en España muestra un ecosistema optimista y resiliente ante un contexto geopolítico cada vez más inestable y un mercado laboral cambiante.
Realizado por Qualimetrie para las Cámaras de Comercio francesas en España y presentado el pasado viernes en el Círculo de Economía de Barcelona, el estudio anual revela un estado de ánimo bastante positivo entre las empresas francesas en España. El 84% de las empresas valora el entorno económico como “bueno” o “excelente”, lo que confirma el atractivo del mercado español a pesar de un contexto internacional incierto. Cabe señalar, sin embargo, que el estudio se llevó a cabo antes del inicio del conflicto en Irán.
Al igual que el año pasado, las empresas todavía anticipan el crecimiento, pero con más cautela ante la inflación, las tensiones geopolíticas y las dificultades de contratación.
Las perspectivas de crecimiento siguen siendo sólidas
Más de 8 de cada 10 empresas prevén un aumento de su facturación en 2026 y dos tercios de ellas también creen en el crecimiento de la economía española.
En términos de empleo, la dinámica también sigue siendo positiva. Después de un año 2025 marcado por un aumento de la plantilla en el 61% de las empresas, las perspectivas para 2026 siguen siendo favorables, con un 66% de las empresas todavía planeando contratar personal. Estos indicadores confirman una tendencia subyacente: España sigue siendo un mercado estratégico para las empresas francesas, que continúan desarrollando allí sus actividades.
Pero el reclutamiento es precisamente un punto de tensión. Las empresas están reportando importantes dificultades para contratar perfiles cualificados y, sobre todo, para retener el talento en un contexto de fuerte competencia, indicó durante la presentación de los resultados Sébastien Mouquet, presidente de la Cámara de Comercio de Madrid y director general de Pernot-Ricard Iberia. , añadió David Cabrero, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona y director de crecimiento de Bic.
También persisten varios desafíos estructurales. El primero sigue siendo el aumento de los costes, especialmente vinculado a la inflación y a los precios de los suministros, identificado como la principal dificultad por las empresas.
Inversiones crecientes
Sin embargo, los proyectos de inversión siguen siendo apoyados. El 61% de las empresas prevé incrementar sus inversiones en España en los próximos meses, con especial dinamismo entre las pymes.
La tecnología emerge claramente como la prioridad. Más de una de cada dos empresas cita lo digital como principal área de inversión, por delante de la fuerza de ventas, la logística y la producción. Esta orientación refleja una aceleración de la transformación y la automatización digitales.
La inteligencia artificial ya se está consolidando en las prácticas: el 85% de las empresas ya dicen que utilizan herramientas de IA. Mientras que el 35% dice estar totalmente preparado para la transición tecnológica, casi la mitad reconoce que está sólo parcialmente preparado y requiere más inversión.
Las empresas encuestadas identifican tres prioridades para mejorar el entorno económico en España: reforzar la seguridad jurídica, reducir las barreras administrativas y contener los costes laborales. Por último, las tensiones internacionales siguen influyendo en las perspectivas. Esta cautela, sin embargo, no socava la confianza general. Mejor: España puede hacerlo bien en un contexto donde la globalización está mostrando sus fallas y donde la reubicación a escala europea se está consolidando.
