Pasaporte: los franceses en España ya no necesitarán acudir al consulado
1
Una revolución discreta pero importante para los expatriados. Desde el lunes, los franceses residentes en España pueden renovar su pasaporte sin tener que acudir físicamente al consulado. Una simplificación esperada, posible gracias a un decreto gubernamental que amplía una experiencia ya realizada con éxito en Canadá y Portugal.
Esta nueva fase se aplicará hasta el 30 de noviembre de 2027. Para beneficiarse de ella, es necesario cumplir varios criterios: estar inscrito en el Registro de franceses establecidos fuera de Francia, tener un pasaporte expedido después de cumplir 18 años y caducado hace menos de cinco años, y tener un documento de identidad francés válido. De hecho, todo el proceso se basa en el uso de una identidad digital certificada a través de France Identity o La Poste, con autenticación de FranceConnect+.
Un viaje en línea seguro
La renovación comienza con un formulario a rellenar en el portal servicio-publico.frsiendo la clave el envío electrónico de los documentos requeridos (foto de identificación, comprobante de domicilio, acta de nacimiento o matrimonio si corresponde). Tras la validación del expediente por parte del consulado, el solicitante es invitado a una entrevista por videoconferencia, último paso antes de tramitar el pasaporte.
La recepción del título se realiza por correo seguro en el domicilio, pero bajo estrictas condiciones: se debe generar una etiqueta específica en el sitio web del proveedor de servicios homologado (DHL), sin activar la opción “firma de un adulto”, bajo pena de cancelación. El pasaporte antiguo también se puede devolver por este mismo canal. Si se acepta, un enlace de seguimiento le permitirá conocer el progreso de la solicitud en cualquier momento.
Según el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, este sistema marca un paso simbólico hacia un servicio consular más accesible, sin sacrificar los requisitos de seguridad. Para los aproximadamente 150.000 franceses inscritos en los registros consulares en España, es la promesa de una administración más fluida, en particular para aquellos que viven lejos de los consulados.
