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Peste porcina en España: 9.000 millones de euros de exportaciones en riesgo

La detección de casos de peste porcina africana en la región de Barcelona genera serias preocupaciones para el sector porcino español, uno de los pilares de sus exportaciones agroalimentarias.

Las autoridades sanitarias han confirmado la presencia del virus en varios jabalíes encontrados muertos en el parque natural de Collserola, al norte de Barcelona. Se ha establecido un perímetro de seguridad de 20 kilómetros alrededor de la zona, que alberga unas cuarenta granjas. El Ministerio de Agricultura precisó que hasta el momento sólo dos casos han sido validados por el laboratorio veterinario central y los demás aún están siendo analizados.

La peste porcina africana, clasificada en la categoría A por la Unión Europea, exige la notificación inmediata de cualquier detección de signos clínicos (fiebre, diarrea, erupción cutánea, muerte súbita) o de cadáveres en el medio silvestre. Debido a su alta contagiosidad y rápida propagación, se aplican restricciones estrictas durante al menos doce meses. El Ministerio de Agricultura y la Generalitat de Cataluña están investigando el origen de los focos. Una de las hipótesis consideradas: el contacto de los jabalíes con desechos infectados. Se descarta la posibilidad de una propagación desde Francia, ya que no se han encontrado animales muertos cerca de la frontera. En la zona afectada, se sabe que los jabalíes hurgan en los cubos de basura, lo que podría ser la fuente del virus.

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Esta situación amenaza las exportaciones globales del país, que alcanzarán los 8.780 millones de euros en 2024. España cuenta actualmente con más de 80.000 operaciones exportadoras de carne de porcino, lo que la convierte en el primer proveedor europeo. En rueda de prensa, el ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas, lo ha reconocido tras la detección de seis casos en la región de Barcelona. También quiso lanzar un mensaje a la ciudadanía, insistiendo en que la enfermedad, erradicada en España desde hace más de treinta años, no presenta ningún riesgo para el ser humano.

Un impacto considerable en el sector

El impacto económico, por otra parte, promete ser severo. La aparición de un brote, incluso limitado, provoca el bloqueo automático de parte de las exportaciones a muchos terceros países. Japón y México ya han suspendido las importaciones de carne de cerdo española, mientras que China, el mayor cliente del país (1.000 millones de euros en 2024), está abierta a la regionalización: las zonas no afectadas, excluida Cataluña, podrían seguir exportando.

Cataluña representa el 23% de la producción nacional, justo por detrás de Aragón (29%). En conjunto, concentran más de la mitad del volumen porcino español, lo que acentúa los riesgos en caso de extensión del brote. Sólo en Barcelona, ​​la carne de cerdo representó casi una quinta parte de las exportaciones de alimentos el año pasado.

El gobierno está trabajando para mitigar las consecuencias económicas para los criadores, que ya enfrentan costos relacionados con medidas de bioseguridad, sacrificio preventivo y desinfección. Se está preparando un plan de compensación para apoyar al sector. Ante la emergencia, las autoridades piden a los profesionales extremar la vigilancia. Para el lunes están previstas conversaciones con representantes del sector.