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(VÍDEO) Entre bastidores de la Nochevieja en Barcelona

Detrás de las luces, las colas y las pistas de baile repletas, la Nochevieja moviliza a toda una cadena de profesionales. DJs, managers y guardias de seguridad cuentan una noche particular, revelando las profundas transformaciones de la noche barcelonesa.

A pocas horas del inicio del nuevo año, Barcelona se prepara para arrancar. En las calles, las decoraciones aún brillan, mientras que dentro de las discotecas la emoción es más discreta pero muy real. Pruebas de luz, ajustes de sonido, sesiones informativas para el equipo: antes de que el grupo invada las pistas, se pone en marcha todo un mecanismo.

Un público exigente y cambiante

Incluso antes de que se abran las puertas, los clubes ajustan su organización para una velada donde las expectativas son mayores que el resto del año. En Ayuntamientoun local emblemático del centro de Barcelona, ​​Fede Morpurgo, gerente y director artístico, resume la cuestión en tono tranquilo: “Para Nochevieja el precio de entrada es más elevado, por lo que el público espera un servicio que cumpla con los estándares. » Pero más allá de esta velada excepcional, lo que llama la atención es sobre todo la evolución del público.

Explica encogiéndose ligeramente de hombros: «Estamos asistiendo a un verdadero cambio generacional. Los más jóvenes tienen menos ganas de salir, menos ganas de exagerar con el alcohol. Hoy en día, donde hay gente, es principalmente un público mayor de treinta años, lo que permite una buena participación y un beneficio más estable. » Un cambio que empuja a los establecimientos a repensar su programación, su recepción y su forma de celebrar, en un contexto donde llenar una sala se ha convertido en un desafío diario, incluso durante eventos tan emblemáticos como Nochevieja.

Entre placas y restricciones

Hacia palomaclub histórico del barrio del Raval, el DJ Julián Reca ajusta el sonido en una habitación aún vacía, mientras se prueban las luces y se revisa el equipo. Con una pequeña sonrisa, confiesa: «Las vacaciones han cambiado, y la sociedad también. Han llegado nuevas generaciones con expectativas diferentes. »

Las limitaciones actuales también influyen en la forma en que mezcla: «Antes no había límites reales: ni en el volumen ni en el horario de cierre. Hoy el sonido es más silencioso y las discotecas cierran más temprano. » Julian explica, haciendo un leve gesto para mostrar su punto: «Ahora prefiero salas más pequeñas e íntimas. La relación con el público es más directa, más humana. »

Incluso en una noche como la víspera de Año Nuevo, las tensiones siguen siendo anecdóticas. Él se ríe suavemente: «Siempre hay alguien, a menudo al final de la velada, que viene a pedirte una canción que no tiene nada que ver con eso. Pero en citas como estas, nunca he tenido que lamentar nada realmente serio. »

Vigila la noche

Eddie, guardia de seguridad desde hace ocho años en diferentes discotecas de Barcelona, ​​conoce bien las particularidades de la Nochevieja. “Es un poco más complicado que las otras noches, porque hay gente que no sale en todo el año y que aprovecha esta velada para salir de fiesta”explica en tono tranquilo. El alcohol suele desempeñar un papel central. “Los incidentes más frecuentes son peleas, sobre todo porque algunas personas llegan ya borrachas”explica, alzando ligeramente la voz para enfatizar la importancia de la prevención.

Sin embargo, Eddie quiere calificar: «En Barcelona rara vez tenemos grandes problemas. Nunca hemos tenido que lamentar nada grave»dijo, sacudiendo levemente la cabeza, como para recordarnos que los clichés sobre la violencia son exagerados. Según él, la experiencia de los equipos y la organización de los establecimientos marcan la diferencia. “En los clubes más pequeños suele ser más fácil de gestionar”.

Trabajar la tarde de 31 de diciembre También implica sacrificios personales. “Es una noche donde no celebras con tu familia, no comes uvas a medianoche”confiesa, con un toque de nostalgia en su voz. Pero el reconocimiento existe: “Es una noche especial, por eso nos pagan el doble”. Mientras el pueblo celebra el Año Nuevo, Eddie y sus colegas trabajan desde las sombras para garantizar que la fiesta permanezca controlada y segura.