En Barcelona, el Halloween de todos los peligros
Después de la violencia y los saqueos del pasado fin de semana, Barcelona se prepara para otra noche bajo alta vigilancia. Las autoridades temen nuevos excesos el sábado 31 de octubre.
Este jueves se celebró una reunión excepcional de crisis, mientras los servicios de inteligencia españoles hablaban de una posible injerencia rusa en las redes sociales. La policía se ve amenazada por grupos yihadistas.
La noche de Halloween promete estar llena de tensión en Barcelona. Una semana después de las escenas de violencia que sacudieron el centro de la ciudad, las autoridades catalanas temen que nuevas concentraciones degeneren en disturbios y saqueos. El sábado 24 de octubre, varios centenares de jóvenes provocaron grandes disturbios en las calles comerciales de la capital catalana. Barricadas quemadas, ventanas rotas, tiendas saqueadas: la violencia dejó 15 policías heridos.
El balance asciende ya a 133 personas detenidas, entre ellas 85 menores, según las cifras comunicadas el miércoles 28 de octubre por los Mossos d’Esquadra.
En las redes sociales las tertulias son legión. Las manifestaciones, inspiradas en los bloqueos franceses, se anuncian a las 17:30 horas. en Plaça Catalunya, a las 20 h, simultáneamente en Arc De Triumf y la Pedrera de Passeig de Gracia.
reunión de crisis
Ante el riesgo de más violencia, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, convocó una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Local este jueves 29 de octubre en presencia de la consellera del Interior, Núria Parlon. Alrededor de la mesa, los dirigentes de los Mossos d’Esquadra, la Guardia Urbana, la Policía Nacional, la Guardia Civil, pero también representantes de la justicia y la fiscalía.
Objetivo: coordinar una respuesta común para evitar que se repitan las escenas del fin de semana pasado.
Al finalizar este encuentro, las autoridades anunciaron una política de tolerancia cero hacia la violencia y los daños, así como un fortalecimiento de la coordinación policial y judicial.

Se planifican acciones preventivas y seguimiento permanente de eventos. Aunque no se han comunicado cifras precisas sobre el número de movilizados, se espera una gran presencia policial el sábado por la noche en el centro de Barcelona. Los Mossos han intensificado notablemente su vigilancia en torno a la plaza de España, zona también mencionada en determinadas citaciones difundidas en las redes sociales.
Nuevas reuniones convocadas
En el origen de las preocupaciones, una nueva movilización anunciada para el sábado 31 de octubre por cuentas que dicen formar parte del movimiento Blockus-BCN. Este movimiento anónimo, que dice inspirarse en las movilizaciones estudiantiles francesas, difunde sus llamamientos principalmente en TikTok y Telegram. Desde los actos de violencia del 24 de octubre, varias decenas de mensajes piden que se repitan los saqueos en los comercios de Barcelona.

Algunas cuentas han sido eliminadas, pero varias convocatorias permanecen activas. La comisaria jefe de los Mossos, Sílvia Catà, explicó que la mayoría de estas convocatorias no tenían una organización real detrás. La del sábado, sin embargo, se beneficia de un canal activo que mantiene la movilización.
En particular, los investigadores detectaron mensajes que mencionaban abiertamente robos en tiendas y ataques a agentes de policía. La ministra del Interior, Núria Parlon, reconoció públicamente la posibilidad de un nuevo episodio de violencia el 31 de octubre.
Empoderar a los padres
Otra novedad: la movilización del sistema judicial ante un fenómeno marcado por la presencia masiva de menores. Entre las 133 personas arrestadas durante la violencia anterior, 85 eran menores de 18 años. La fiscalía solicitó medidas cautelares respecto de determinados menores implicados.
Durante la reunión de crisis del jueves, las autoridades también recordaron que los padres o representantes legales pueden ser considerados responsables en las condiciones previstas por la ley. Los agentes de policía están especialmente preocupados por el perfil de los participantes.
El director general de los Mossos, Ferran López, reconoció que las fuerzas del orden no habían previsto tal nivel de violencia por parte de grupos tan jóvenes, a veces sin vínculos aparentes entre ellos. Las autoridades ahora están pidiendo a las familias que controlen el contenido que ven sus hijos en las redes sociales.
Otro elemento preocupante: según el diario español, los servicios de inteligencia han detectado operaciones de injerencia rusa destinadas a amplificar los llamados a disturbios. Según fuentes de inteligencia citadas por el periódico, las retransmisiones digitales vinculadas a Moscú habrían contribuido a aumentar la visibilidad de determinadas convocatorias que aparecen en TikTok. Las sospechas se relacionan con mecanismos de amplificación de mensajes ya existentes.
Amenaza yihadista
Mientras tanto, las fuerzas de seguridad españolas han recibido advertencias de posibles ataques yihadistas contra agentes de policía.
Según informa, la dirección de los Mossos d’Esquadra distribuyó el viernes 23 de octubre una circular interna pidiendo a sus agentes que reforzaran sus medidas de autoprotección.
El documento recuerda en particular la necesidad de controlar los equipos de seguridad, respetar estrictamente los protocolos durante las intervenciones y reforzar la vigilancia de las patrullas. España se mantiene en el nivel 4 sobre 5 de su sistema nacional de alerta antiterrorista. Esta vigilancia antiterrorista es distinta de la violencia vinculada al movimiento Bloqueo. Ningún elemento hecho público permite establecer un vínculo entre los llamamientos al saqueo y una organización yihadista.
A dos días de Halloween, las autoridades de Barcelona buscan sobre todo evitar que se repita la violencia del 24 de octubre. La movilización conjunta del ayuntamiento, la Generalitat, los distintos cuerpos policiales y la justicia demuestra la preocupación que suscitan estas concentraciones organizadas en las redes sociales.
Jaume Collboni y Núria Parlon quisieron, sin embargo, enviar un mensaje de tranquilidad a los vecinos, al tiempo que prometieron una respuesta firme ante posibles excesos. El sábado 31 de octubre constituirá una nueva prueba para las fuerzas de seguridad catalanas, ante un fenómeno de movilización digital difícil de anticipar y controlar.
