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Compras a mitad de precio: por qué estos franceses cruzan la frontera para comprar en España

Viajes planificados, baúles llenos y recibos reducidos: cada vez más franceses cruzan la frontera para hacer sus compras en España. Carne, productos del hogar, gasolina… Sus precios son tan atractivos en España que los consumidores franceses prefieren abandonar las marcas francesas. Testimonios.

En los aparcamientos de los grandes supermercados de Jonquera, Girona o Figueras las matrículas francesas ya no pasan desapercibidas. Desde hace varios años, muchos residentes del sur de Francia cruzan la frontera para hacer sus compras en España. Objetivo: reducir un presupuesto doméstico y alimentario constantemente tenso. Atraídos por las diferencias de precios, a veces espectaculares, en la carne, los productos domésticos, la gasolina o los cosméticos, estos consumidores franceses organizan auténticas expediciones comerciales en busca de buenas ofertas. Es el caso de Lisa, de 29 años, directora comercial que vive en Vendargues, cerca de Montpellier, y de Pierre, de 55 años, que reside en Perpignan, que comparten para Equinox sus hábitos de consumo que se han convertido casi en un ritual.

Para ella, este ir y venir entre Francia y España se prolonga desde hace una década: el viaje no es, por tanto, un simple desvío: es un momento planificado, optimizado, integrado en sus viajes que intenta rentabilizar.

La misma lógica para Pierre, también residente en el sur de Francia y acostumbrado a estas salidas de compras: ambos hablan de “grandes compras”, que consisten sobre todo en carne, productos para el hogar, cosméticos y, en el caso de Pierre, también verduras y, a veces, ropa.

Diferencia de precios significativa

El principal impulsor de estos viajes a centros comerciales en España es simple: el precio. Lisa explica: En un carro lleno, la suma diverge significativamente de un lado al otro del borde, según sus cálculos:

Pierre ha cuantificado casi con precisión sus gastos: también cuestiona el absurdo que sienten algunos consumidores:

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Los ahorros no vienen sin compensación: cruzar la frontera tiene un costo. Lisa lo integró en su presupuesto: para ella, el viaje sigue siendo rentable a pesar de los cien euros gastados en transporte, siempre que implique grandes volúmenes de compras. Pierre corrobora esta observación explicando que ya incluye la gasolina en sus cálculos de ahorro. Resultado: estos franceses no van a España a comprar dos paquetes de pasta y un litro de leche, sino a llenar el maletero de un coche. La cesta media se cuenta en cientos de euros.

Carne, hogar, cosmética: las estrellas de la cesta de la compra transfronteriza

Los productos más buscados forman un trío ya clásico en este tipo de práctica: carne, productos para el hogar, productos cosméticos. Pierre detalla, con algunos matices:

A esto se suma a veces la ropa y unas “compras” más amplias en marcas españolas, consideradas más atractivas: insiste Lisa, que estima una diferencia de 5 a 15 euros por artículo en determinados textiles o productos de marca.

Estas prácticas no están reservadas a un perfil típico. Lisa, de 29 años, casada y sin hijos, directora de empresa, y Pierre, de 55 años, en pareja y en actividad profesional, no tienen la misma edad ni el mismo estatus familiar, pero sus motivaciones convergen. Ambos enfatizan el mismo factor: el poder adquisitivo. Cuando se le pregunta qué podría hacer que regresen en masa a los supermercados franceses, Pierre responde sin rodeos: