Deberes de aduanas en los Estados Unidos: ¿qué consecuencias para España?
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Un acuerdo de último minuto entre los Estados Unidos y la Unión Europea permitió frenar una subida de aduanas al fijar los derechos de exportación al 15%. ¿Cuáles serán las consecuencias en la economía ibérica? Elementos de respuesta.
Más de 26,000 empresas españolas están trabajando actualmente con los Estados Unidos. En mayo pasado, España exportó allí por 1,47 mil millones de euros en bienes, mientras que es importante para 2.23 mil millones, generando un déficit de 759 millones de euros. Este desequilibrio, paradójicamente, reduce el impacto general de los aranceles aduaneros: España vende menos en los Estados Unidos de lo que compra, por lo tanto, es menos vulnerable a las mayores impuestos de sus exportaciones.
Pero esta observación no debe enmascarar las debilidades. El sector Agrifood está en la línea del frente. El vino y el aceite de oliva, pilares de las exportaciones al mercado estadounidense, podrían perder la competitividad. España envió casi 100,000 toneladas de aceite de oliva en los Estados Unidos en 2023 por una facturación de 640 millones de euros.

Estados Unidos también es la segunda salida para vinos españoles, con más de 330 millones de euros en exportaciones. Un costo adicional del 15 % obviamente podría reducir este impulso.
Repercusiones aún difíciles de cifrar
El sector automotriz, sin ser un gigante de las exportaciones a los Estados Unidos, no se salva. Algunas fábricas ubicadas en España producen modelos destinados al mercado estadounidense. Y del lado de las compañías farmacéuticas, la vaguedad persiste. El sector está oficialmente excluido del acuerdo, pero el presidente de la Comisión Europea mencionó un impuesto equivalente al 15 % que podría aplicarse, sin más detalles.
Las repercusiones se sentirán regionalmente. Andalucía, el primer grupo de producción de aceite de oliva, y la comunidad valenciana, especializada en la exportación de productos industriales y cerámicos, podrían sufrir una desaceleración. Por su parte, Cataluña tiene más de 6,000 PYME exportando a los Estados Unidos.
Ante estas nuevas limitaciones, las compañías españolas están buscando soluciones para preservar su presencia en el mercado estadounidense. Algunos planean invertir directamente en los Estados Unidos para evitar costos adicionales relacionados con nuevos impuestos, mientras que otros exploran los mercados alternativos para compensar la caída en las exportaciones estadounidenses. Las organizaciones profesionales solicitan medidas de apoyo gubernamental para apoyar a las empresas afectadas.
