armisticio

¿Por qué el 11 de noviembre no es festivo en España?

El 11 de noviembre no es festivo en España. Pero es día festivo en Francia, Bélgica, el Reino Unido, Canadá, Australia y Polonia. Explicación.

28 de julio de 1914. Estalla la Primera Guerra Mundial. Ese día, Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia, tras el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo el 28 de junio de 1914. Este hecho provocó un efecto dominó de alianzas. 1 de agosto de 1914: Alemania declara la guerra a Rusia. 3 de agosto de 1914: Alemania ataca a Francia. 4 de agosto de 1914: el Reino Unido lanza un ataque contra Alemania, tras la invasión de Bélgica. La guerra se extendió luego a toda Europa y luego al mundo, hasta el armisticio del 11 de noviembre de 1918.

Constatamos que España no forma parte de esta lista beligerante. En 1914, España estaba gobernada por el rey Alfonso XIII, en un sistema monárquico constitucional inestable, con el país política y socialmente exhausto. Los partidos conservador y liberal alternan en el poder entre la corrupción y el clientelismo. En el otro extremo del espectro político, el movimiento obrero, influenciado por el anarquismo y el socialismo, está en crisis. Además, los nacionalismos periféricos en Cataluña y el País Vasco están creciendo.

Un país humillado por la guerra

En este contexto, para España, ir a la guerra habría agravado las tensiones internas y corría el riesgo de provocar una revolución social. Alfonso XIII optó, por tanto, por la prudencia y la neutralidad, para preservar la estabilidad interna. Sin embargo, España no era un país especialmente pacífico. En 1898, la nación sufrió una derrota humillante que resultó en la pérdida de sus últimas colonias: Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

Como resultado, los soldados españoles quedaron desmoralizados. Y el ejército se encontró sin suficientes recursos industriales para apoyar la guerra moderna. Atacar a potencias como Francia, Alemania o el Reino Unido estaba condenado al fracaso. Sin embargo, la neutralidad española impulsó la economía del país. España pudo exportar masivamente carbón, hierro, textiles, alimentos y equipos industriales a países en guerra. Las empresas y los puertos españoles, en particular Barcelona y Bilbao, han experimentado un espectacular auge gracias a las exportaciones masivas.

Dado que España no participó activamente en la guerra, tampoco tomó parte en el armisticio, que se conmemora en otros países cada 11 de noviembre.