Residuos ilegales franceses en Cataluña

Cuando Francia vierte sus residuos en Cataluña

Toneladas de residuos franceses se vierten ilegalmente en varios municipios de Cataluña. El asunto provocó un escándalo.

En varios municipios catalanes se han descubierto 46.000 toneladas de residuos importados ilegalmente desde Francia. Peor aún, el volumen real podría ser mucho mayor. Este volumen de basura sólo podría representar una parte de un tráfico mucho mayor. Según fuentes cercanas a la investigación citadas por nuestros compañeros del diario catalán ARA, la cantidad total de residuos implicados podría ser mucho mayor una vez finalizadas las investigaciones.

Hasta el momento, la información comunicada por la Guardia Civil se refería principalmente al municipio de Sant Esteve Sesrovires, en el departamento de Barcelona. Pero otros municipios ya están en la lista de potenciales territorios afectados: Rubí, en el Vallès Occidental, Riba-roja d’Ebre, en el departamento de Tarragona, y Pujalt, en Anoia.

Investigación internacional

La investigación, llevada a cabo conjuntamente por las fuerzas del orden españolas, Europol y la Gendarmería francesa, sigue amparada por el secreto de la investigación. Varios municipios afectados afirman además no disponer de información oficial. Un cargo electo que habla en la prensa catalana describe la situación como. Hasta que se conoció el operativo policial, el ayuntamiento desconocía que la localidad pudiera verse afectada por esta red internacional de tráfico de residuos.

El municipio tiene previsto presentar una demanda civil y está a la espera de conocer con precisión el alcance de los depósitos para poder retirar los materiales en cuestión. El vertedero de Pujalt se encuentra situado aproximadamente a 200 metros del pueblo de La Guardia Pilosa. Una asociación local denuncia desde hace varios meses lo que considera una ampliación desproporcionada del lugar y pide su cierre definitivo. La actividad del vertedero ha quedado suspendida durante aproximadamente tres meses, tras una denuncia por modificaciones importantes que se habrían realizado sin la adaptación de la licencia administrativa.

Un centenar de agentes desplegados en el sureste de Francia y Cataluña

La investigación sobre los residuos franceses comenzó en 2022. Experimentó una aceleración significativa los días 23 y 24 de junio de 2026. Luego se desplegaron más de un centenar de agentes en el sureste de Francia y en Cataluña. La operación movilizó en particular unidades especializadas en protección del medio ambiente, investigaciones criminales, fiscalidad, control fronterizo y seguridad pública.

En el departamento de Barcelona se han llevado a cabo tres registros en viviendas y comercios situados en Sant Vicenç dels Horts, Molins de Rei y Sant Esteve Sesrovires. Se registró otra vivienda en el departamento de Girona.

El ayuntamiento de Riba-roja d’Ebre tampoco afirma haber recibido información sobre la investigación. Su alcalde, Miquel Cervelló, descarta la existencia de depósitos fraudulentos en el territorio municipal. Según él, el vertedero está situado al aire libre y se pueden ver los materiales descargados por los camiones. La situación es diferente en Sant Esteve Sesrovires. El ayuntamiento afirma haber detectado, hace varios meses, vertidos ilegales o no autorizados en dos parcelas.

Se abrieron entonces dos procedimientos administrativos que derivaron en una sanción de más de 800.000 euros. El municipio también exigió la restitución del terreno y denunció los hechos ante la fiscalía de medio ambiente y ante los juzgados de Martorell. Según la alcaldesa, Roser Brosed, una nueva inspección realizada hace unas semanas con la gendarmería española reveló que se habían depositado otros residuos en las mismas parcelas sin autorización. El municipio ahora está trabajando en la eliminación de sustancias contaminantes y también planea convertirse en parte civil.

Las investigaciones comenzaron cuando la Guardia Civil inspeccionó una instalación sospechosa de depositar materiales en terrenos agrícolas procedentes de zonas contaminadas por grandes obras en Barcelona. Los investigadores descubrieron entonces la llegada de residuos procedentes de Francia. Según la policía, la organización utilizó documentos falsos para transportar residuos municipales e industriales franceses a España. Luego fueron enterrados o abandonados sin respetar las precauciones ambientales necesarias.

Fueron detenidas cuatro personas: dos hombres de 39 y 70 años, de nacionalidad española y francesa, así como dos mujeres de 62 y 66 años, de nacionalidad española e italiana. La Agencia Catalana de Residuos indica que está colaborando con las fuerzas y fuerzas de seguridad responsables de la investigación. Debido al secreto de la investigación, dice que no puede proporcionar más detalles en este momento.